SOMOS MARÍA Y PATRICIA
La dupla creativa que convierte espacios en lugares con alma y sentido.
María es interiorista desde hace más de cuatro años. Le apasionan los papeles pintados, los tejidos, el color y todo lo que hace que una casa se sienta viva y vivida. Es la que transforma ideas en emoción y espacios en experiencias.
Patricia lleva más de seis años diseñando, combinando su experiencia en moda e interiorismo. Lo suyo es sentarse frente al proyecto, concentrarse y dejar que las horas pasen mientras da forma a cada espacio con mimo. Es experta en distribución, en sacar metros donde parece que no los hay y en cuidar cada detalle.
PATRICIA
Space Planner
Es la encargada de planificar y optimizar cada espacio para que funcione a la perfección.
Su especialidad es sacar el máximo partido a cada metro, creando distribuciones inteligentes que aprovechan al detalle incluso las esquinas más complicadas.
Cuida que todos los elementos se integren con coherencia, combinando materiales y texturas para lograr espacios cálidos, prácticos y duraderos. Supervisa cada fase y se asegura de que todo vaya según lo previsto y con la calidad que caracteriza a cada proyecto.
Es la figura clave para que la parte técnica y funcional del interiorismo encaje con la estética y el estilo que define al estudio.
MARÍA
Interior Stylist
Se encarga de dar forma a la parte más visual y estética de cada proyecto.
Es quien define la paleta de colores, selecciona materiales, tejidos y acabados, y construye las atmósferas que hacen que cada espacio tenga identidad propia.
También lidera la fase de estilismo final: busca las piezas clave, compone cada rincón y se asegura de que todo esté listo para las sesiones de fotos o las entregas. Además, coordina con proveedores, controla muestras y mantiene el showroom siempre en orden (y con buen gusto, claro).
Es esa figura clave que convierte una buena idea en una escena real que emociona.
Nos gusta contar que Dupla nació tres veces, de tres maneras distintas:
La primera fue hace más de diez años. Nos conocimos veraneando en la playa, siendo prácticamente unas crías, pero nadie nos dijo que nuestros caminos volverían a cruzarse…
Tras mucho años, coincidimos por segunda vez a través de unos amigos en común. Nos volvimos a encontrar, compartimos inquietudes, y algo en nosotras hizo clic.
La tercera —y definitiva— fue cuando volvimos a coincidir por trabajo. Fue ahí cuando ambas pensamos: el universo quiere juntarnos, esto tiene que significar algo.
De muchas casualidades que ya no lo eran tanto...
Cada una venía de su propio recorrido profesional: Patricia desde el diseño de moda y estilismo; María desde el interiorismo y la puesta en escena visual.
Fue justo esa combinación de perfiles, visiones y formas de trabajar lo que nos impulsó a montar algo propio, con mimo, implicación y sentido estético sin perder de vista la funcionalidad.
Una conexión natural con las ganas de crear espacios donde se viva bien, sin fórmulas prefabricadas y con una mirada pensada para durar.